La entrega no tiene por qué empezar con una descarga.
Quien quiera revisar un documento no debería tener que gestionar archivos primero. Un enlace compartido lleva directamente al documento: basta con abrirlo para verlo en el navegador.
Esto resulta especialmente útil para quien revisa una propuesta en su teléfono o abre un documento durante una reunión.
Del ordenador al teléfono en un paso.
El código QR del visor permite abrir el documento actual en un teléfono. Escanéalo con la cámara para continuar en el navegador móvil, sin enviarte una copia por correo.
Un buen flujo de uso compartido se adapta al destinatario.
La misma idea se aplica a WhatsApp. Copia el enlace compartido y pégalo en la conversación. Una breve descripción ayuda al destinatario a entender qué va a abrir.
Ten en cuenta el acceso, además de la facilidad para compartir.
Que un enlace se pueda compartir no significa que deba estar abierto a todo el mundo indefinidamente. Considera conjuntamente el propósito del documento, la duración del acceso y el contexto que recibe el destinatario.
Al compartir una propuesta, incluye su nombre y contexto. Revisa los ajustes de acceso antes de compartir contenido sensible. Haz una última comprobación visual en el tipo de dispositivo que utilizará el destinatario.


